viernes, 2 de octubre de 2009

La amistad que golpea la puerta

Hacia siete años que no veía a mi amiga del alma. La vida nos llevó por distintos caminos. Algunas veces, cuando miraba el mar, en la ciudad en que viví casi cuatro años, pensaba que esa inmensidad nos alejaba pero también nos acercaba. Un día, ella había decidido cruzar el océano en busca de un mundo mejor.
La extraño siempre, porque tenemos esa amistad que se celebra todo el año. Hoy llegó hasta mi puerta. El abrazo se me subió hasta el pecho. Las lágrimas quedaron guardadas en los cuatro ojos, porque así somos y seremos, mujeres fuertes, de carácter y sentimientos.
Todo tiempo es poco, más aún cuando se sabe que es escaso. Pero la hora y media que estuvo sentada a mi mesa fue un revuelo de emociones. Recuerdos. Vivencias. Proyectos. Fracasos. Aciertos.
Fuimos como niñas cuando deseamos serlo. Nos apañamos cuando quisimos. Nos dijimos verdades. Nos hicimos hermanas. Hoy nos reconocimos, aunque distintas. Nos pareció que nos habíamos visto ayer. Nada ha cambiado. Ni cambiará.
Veo en su novio la felicidad que buscaba, como veo en mi familia la que perseguimos. Siento. Disfruto. Pienso. Un torbellino incomparable. Y vuelvo a contener las lágrimas cuando se va. Me hace feliz, aunque mientras la veo irse sé que tal vez pase mucho tiempo para poder regalarle otro abrazo. Sin embargo, me confieso afortunada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y es verdad, esta amistad a la que haces referencia pega y muy fuerte, de eso no hay dudas. Esas lágrimas enjugadas de las que hablas acaban de formar un mar en este momento, al leer tanta sensibilidad ante la amistad.
Sigue escribiendo así, que haces feliz a gente que como yo, sabemos de lo que hablas.

joseignaciopedrejon dijo...

"En hora buena por tu página", me ha sorprendido todo lo que redactas. Tienes un mucho talento y estoy seguro de que eres una gran mujer y una excelente madre, que queda reflejado en tus historias.
Personalmente me ha encantado y he pasado momentos muy lindos leyendo tu blog desde tan lejos, Madrid, España.
Te deseo lo mejor y sigue escribiendo que aquí hay alguien que espera nuevas historias que me sirven para vivir vuestra cultura más de cerca.
Estuve hace tiempo en tu país y puntualmente en Mendoza y me trataron muy bien. "Extraño la calidez de la gente y por qué no los asados y especialemente LAS TORTAS DE CHOCOLATE en buena compañía".
Adelante, que lo haces muy bien.