viernes, 11 de diciembre de 2009

Madre hay una sola...

Cuando Silvia quedó embarazada provocó un gran revuelo familiar. Siempre había dicho que no tendría hijos y el porqué de esa decisión era algo que planteaba muy claramente: “No me gustan los niños. Te quitan la vida”.
Cerca de cumplir los 30 años, convertida en una buena profesional y sin una pareja estable, Silvia anunciaba la llegada de un bebé. Y mientras su familia y amistades insistían en saber quién era el padre y cómo seguiría la historia, ella se mantenía firme en su postura. “Lo tendré. Pero no lo quiero. Y jamás sabrán de quién es”. Todos pensaban que esas palabras cambiarían. Tenían la ilusión de que así fuera.
Silvia se cuidó. No faltó a los controles médicos. Ni a las clases de pre parto. Compró el ajuar y esperó el momento sin ansiedad.
Cuando la niña nació, Silvia llamó a su madre y con rudeza, mirándola a los ojos, le dijo: "Tomá, tu nieta ahora es tu hija. Ponele un nombre e iniciá los trámites de tenencia".
Macarena hoy tiene diez años. Vive con sus abuelos. Su madre, la que le dio la vida, la visita un domingo por mes. La niña la recibe con un beso obligado y desaparece en silencio cuando cree que nadie lo nota. Pero antes de hacerlo, le ruega a su abuela que averigüe, que pregunte, que la ayude, porque aún no conoce el nombre de su padre.

5 comentarios:

Rubén Antolín dijo...

Muy interesante tu blog. Si te interesan ese tipo de historias te paso mi blog:
http://dosaosdelucesrojas.blogspot.com/
con una historia real. Un beso: Rubén Antolín
http://www.rubenantolin.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Pobre niña, su madre le dio la vida y se la complicó. Quién sabe qué le espera a esa criatura, lo bueno es que encongtró en su abuela el amor de madre. Que historias raras nos da la vida. y tu blog las refleja. Saludos.

K. dijo...

Hola, gracias por visitarme, un placer visitarte a ti. Me parece q a esta pobra niña siempre le faltará algo... pobre
un abrazo
Mary

silvina dijo...

Prefiero una y mil veces para esa niña ésta vida ke un aborto. Esa criatura tiene el amor de sus abuelos y la esperanza de ke su madre algun dia cambie de actitud y ken sabe si tambien alguna vez conocer a su padre....esperanza ke millones y millones de niños abortados en el mundo jamás tendrán. NO AL ABORTO!!!!NUNCA!!!!!

Anónimo dijo...

Qué egocentristas que somos a veces los adultos.Y esta chica Silvia en especial, no quiere criar hijos y genera esta situación "malparida" que arrastrará toda su vida y en ella a la generación que la precede y la que le sucede. Carga a sus padres con responsabilidades propias y hiere de dos tiros a su hija; uno por no quererla ella y otro por negarle al padre:negarle la mitad de su persona, de su origen, de su destino. Como podemos sentirnos tan duelos de otra persona como para negarle porque se nos ocurre (seguro que pondrá mil razones)su padre a un hijo.
Digo esto además porque esto es muy común en nuestra querida Mendoza, esta historia de madres que ocultan al padre, como también es común que lo terminan cuidando los abuelos o la empleada.
Entre los padres abandónicos y las madres que por no joderse su vida ocultan quien es el padre circulan cientos de pibes y pibas buscando a ese padre en cada rostro.